Arnold Schwarzenegger

Crítica de "El último desafío", dirigida por Kin Ji Woon

9:30

Artículo por Cristina Hernández Polo

Welcome to Sommerton!

La vuelta a los ruedos de Arnie como protagonista absoluto ha sido "El Último Desafío", peliculón en el que Schwarzenegger interpretará al Sheriff Owens, un hombre que se ha resignado a llevar una vida luchando contra los pequeños crímenes que tienen lugar en un pequeño pueblo fronterizo tras dejar su puesto en la policía de Los Angeles tras una operación que salió mal y que acabó con la vida de varios compañeros.


El punto de partida a la acción viene desencadenada con la fuga del mayor capo de la droga durante una secreta operación que el FBI  lleva a cabo una noche con motivo del traslado del narco a una nueva prisión.  Este criminal consigue escapar con la ayuda de un grupo de sicarios con el objetivo de llegar a cruzar la frontera y llegar a México acabando con quién sea durante esta estrepitosa y violenta fuga. La última oportunidad para detenerle está en el pueblo de Summerton Junction, el lugar donde se encuentra el Sheriff Owens, un hombre de honor que no se lo pondrá nada fácil al capo Gabriel Cortez.

 Arnold Schwarzenegger, Jaimie Alexander y Rodrigo Santoro
Una sonada y esperada vuelta por todos los fans de Arnie, que desde "Terminator 3" (2003), no ha vuelto a ser el protagonista absoluto desde de ninguno de sus posteriores trabajos ("Los Mercenario"). En "El último desafío" Schwarzenegger es la ley que encabeza esta comercial película de acción en forma de western que se mueve entre la diversión y la violencia propia de un film de estas características. Aquí no hay rastro de caballos pero sí coches con más caballos de lo que uno es capaz de manejar. Aquí no hay rastro de gansters pero sí de narcos con más audacia que un numeroso equipo de profesionales del FBI.

Entretenimiento del bueno poblado de autoreferencias que Arnold regala a modo de gag recordando a míticos personajes de su filmografía. Eso sí, cabría destacar esos dolorosos primeros planos de este actor de 65 años cuyo color de piel esta más cercano al naranja butano que a un color algo más natural. Arnie, que pesa a la limitaciones que dicha edad parece haberle pasado factura en este rodaje, esta acompañado de Forest Whitaker, otro que parece estar encasillado en el mismo papel de jefazo del FBI en cada una de sus participaciones cinematográficas; de Peter Stormare, otro con la típica cara de malo; de Johnny Knoxville,  cómico y creador de Jackass; y de una cuadrilla variopinta formada por  Zach Gilford, Luis Guzman,  Jaimie Alexander y Rodrigo Santoro. Los dos últimos son la típica chica guapa que no sé que coño pinta en este caso.... ah! sí, que esta liada con el preso guaperas, interpretado por Santoro, que pasa de ser un delincuente encarcelado a un policía con placa y licencia de armas en menos de un día. Esto es lo que tiene la acción, que en un "aquí te pillo, aquí te mato" (y nunca mejor dicho) te vale cualquier cosa que tengas al alcance para hacer que tu equipo cobre la forma de algo parecido a una patrulla de la ley con su gallito de corral incluido.
Eduardo Noriega, El último desafío, Foto num 20205
Eduardo Noriega en la piel del soez Gabriel Cortez
El actor cántabro está a la altura de la producción hollywoodense del film, y es que Noriega es mucho Noriega. Satisfecho por su participación en este proyecto, el público no va a estarlo menos, y es que menudo papel de malo malísimo que se marca al interpretar al tal Gabriel Cortez. Quizás un personaje en cuya intensa y oscura mirada recuerde a los atormentados personajes con los que empezó a hacerse notar en el cine español  de mano de un joven Alejandro Amenabar. ("Tesis" y "Abre los ojos").

Una mirada sexy que le hace mucho más irresistible, sí, mucho más, y una enérgica interpretación cuyo esfuerzo físico llega a traspasar la pantalla. En definitiva, este duelo Arnie versus Eduardo Noriega es lo más que nuestros ojos podían ver. Es un duelo que recuerda mucho a esos enfrentamientos que colapsan los westerns americanos de antaño. Un duelo en el que uno y otro no se darán por vencido con facilidad, y es que son dos tipos duros que convierten este enfrentamiento en un último desafío de proporciones épicas.

En definitiva, un proyecto del coreano Kim Ji Woon que nos devuelve a Arnie en estado puro, y dentro de sus limitaciones de vejez, en un "tranquilo" día libre de ese monótono pueblo del que es el Sheriff, y es que "la jubilación no es para los tipos duros".

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