Belén López

"Deseo", un montaje de alto voltaje

8:30


"El deseo es el motor que mueve el mundo"

Artículo por Cristina Hernández Polo

Un fin de semana en una pequeña casa de campo es el lugar en el que se desarrollarán una serie de acontecimientos que cambiará las vidas de cuatro intensos personajes. Cuando uno se deja embriagar por los deseos más íntimos del ser humano, la formalidad se dejará de lado para dar rienda suelta al motor que mueve el mundo.

Ayer, muchos caras conocidas se acercaron a este estreno VIP, una de encuentro de personalidades dedicadas a la cultura. Por la alfombra roja del teatro Cofidis desfilaron los jovenzuelos y simpáticos actores de "El Barco", también conocidos como los "Romeos", Bernabé Fernández y Javi Hernández; el hombre ojazos y de valía multiusos Eduardo Aldán; el humorista Leo Harlem, y la actriz Raquel Meroño, entre otros.



Cuatro rostros televisivos configuran un coordinado y cómplice elenco que hacen de "Deseo" un montaje de alto voltaje. Ana (Emma Suárez), es una mujer de más de cuarenta años, y casada desde hace veinte con Manu (Gonzalo De Castro), que disfruta de los relatos sexuales que le hace Paula (Belén López), de una edad parecida y sin compromiso, a la que ha conocido casualmente en el gimnasio. Paula es gráfica y expresiva al narrar sus aventuras, tal vez animada por el brillo voraz que reflejan los ojos de Ana. Empujadas ambas por el vértigo del deseo deciden llevar a cabo un experimento durante un fin de semana en la casa de campo de Ana y su marido, quien será objeto del mismo junto a su amigo Teo (Luis Merlo).


Es además uno de los estrenos más esperados de la temporada, que bajo la dirección de Miguel del Arco, el trabajo que ofrece al público es la puesta en escena de un torbellino de emociones en el que las consecuencias que pueden llegar a provocar no se llegan a medir.


Los actores, no son buenos, son sublimes, y es que es increíble como transmiten esa intensidad, esa energía y esos impulsos yendo más allá de interpretar a un personaje. Cuatro actores que demuestran estar en perfecta forma física, y no lo digo sólo por las fibrosas posaderas del pequeño de los Merlo, sino por la continua y coreografiada danza  que llevan a cabo en las sucesivas entradas y salidas de escena.

Una escenografía sorprendente, descrita por Miguel del Arco como "un laboratorio teatral", está configurada  por un compendio de proyecciones de luces, música y una maquinaria que sorprende en un original juego de escenarios. Esta podría definirse como la esencia física de esos profundos deseos almacenados en lo más oscuro del ser humano. Es tan fría y tan sobria como el mecanismo que la hace funcionar. Es tan voluble como lo son las decisiones, los sentimientos y los deseos.


Aunque también están una maravillosa Emma Suárez y un gruñón "Doctor Gonzalo Mateo", quizás Luis, al que entrevistamos hace unas semanas, quizás Belén, cuyo grado de protagonismo, en el que es su primer proyecto teatral, es consecuente con su naturalidad interpretativa, destacan algo más en este espectáculo de gran nivel, recomendable y magistral. Un espectáculo que deja claro que "El deseo es el motor que mueve el mundo".


En el Teatro Cofidis todos los Miércoles, jueves y viernes a las 20:30 h., sábados  a las 19:00 h. y a las 21:30 h.,y domingos a las 19:00 horas.

También te gustará

0 comentarios

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Nuestro Twitter