cine

Crítica del remake de "Posesión Infernal: Evil Dead"

8:51

Cartel Posesión infernal


UNA ACEPTABLE EXPERIENCIA ATERRADORA

El próximo 5 de abril llega simultáneamente a las carteleras de España y USA el remake del clásico de terror de Sam Raimi "Posesión Infernal: Evil Dead", aceptable adaptación en el que la tensión va in crescendo a lo largo de 90 minutos y donde el gore se abre paso entre los torrentes de sangre que ha provocado el despertar del mal.

Terror y gore en el remake de uno de los clásicos cinematográficos de los ochenta que hace honor al  género de terror. "Posesión Infernal: Evil Dead", original de Sam Raimi, vuelve al mando de Fede Álvarez  en una acertada versión que mantiene en tensión al espectador desde los primeros minutos, sin aburrir, sin decepcionar y sin engañar. Inquietante, emocionante y con un guión estructurado en una ferviente y escalonada angustia narrativa, puede convertirla en una película tan aclamada como lo fue la original.

Un flashback del pasado pone en marcha el reloj que provoca el renacer del mal. Una antigua y remota cabaña en medio de un aislado bosque es el lugar elegido para pasar un fin de semana con el pretexto de ayudar a Mía. Sin embargo, los cinco jóvenes descubrirán el Necromicon, el libro de los muertos, y sin ser conscientes de lo que supone, este hecho pondrá en marcha el inicio de la experiencia más aterradora de sus vidas. Sucesivamente todos los jóvenes son poseídos menos uno, quien tendrá que enfrentarse al mal y luchar por su vida.






















Mía (Jane Levy) es el centro de la excursión a la cabaña que tiene como objetivo reunir a un distanciado grupo de amigos como pretexto para ayudar a la joven a superar sus demonios en un nuevo intento por dejar su adicción a la cocaína tras la reciente pérdida de su madre. Junto a ella estará su hermano David (Shiloh Fernández), el duro del grupo, el guaperas, al que le acompaña su rubia novia Natalie (Elizabeth Blackmore), además de Olivia (Jessica Lucas) y Eric (Lou Taylor Pucci) sus amigos de la infancia.

Todo parece desmoronarse en el interior de la cabaña - a la que además de hacerle falta una pasada de un par de trapitos- muestra rastros de haber sido ocupada. En esos momentos de valentía previa, los chicos deciden investigar y lo que se encuentran se convierte en el punto de partida del despertar demoníaco: la bodega de la cabaña parece haber sido el escenario de un grotesco y violento ritual, en el que encuentran animales momificados y un antiguo libro encadenado. Cómo la curiosidad en una fuerza incontrolable, Eric acaba desempolvando el enigmático libro provocando sin saberlo el regreso del peor de los demonios.


















El intento de huía de Mía, al verse superada por el mono, es el momento en el que el mal se presenta ante ella y dentro de ella. De regreso a la cabaña, su comportamiento se vuelve tan violento que sus amigos se ven obligados a aislarla. Nadie la toma en serio hasta que el demonio se hace con el control e inicia una debacle de violencia entre unos y otros cuyo resultado final le llevará a David a tomar una dura elección.

Un reparto notable - que no sobresaliente- es un elemento más que se suma a este aceptable e interesante remake en el que la trama no presenta fisuras ni puntos de inflexión. Sangre por doquier y muñones para todos - y es que parece que el encargado de los efectos especiales tiene un master especializado en ello- sin dejar de lado algunos momentos terrorificamente divertidos. Sustillos por aquí y por allá que te dejarán anclado a tu butaca hasta el final... incluye un cierre excelente para los fans tras los títulos de crédito.

Disfruta de esta terrorífica experiencia en el cine a partir del 5 de abril, será mucho más impresionante y angustiante. No apta para menores de 17 años.

También te gustará

0 comentarios

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Nuestro Twitter