Ana Fernández

Cita con... el equipo de la película "Historias de Lavapiés"

7:58


Entrevista por Cristina Hernández Polo

"El cine debe conmover, entretener y hacer reflexionar"

El pasado martes estuvimos en el último día de rodaje de la nueva película de Ramón Luque "Historias de Lavapiés", un film que convierte al multicultural barrio madrileño en un escenario de cine. Protagonizada por Guillermo Toledo, Sandra Collantes y Rafael Riaño, también cuenta con un pequeño cameo de la actriz Ana Fernández. Con todos ellos hablamos sobre estás historias sencillas y reales que se encierran en el mundo cabido en Lavapiés.

A pesar de la precaria situación que atraviesa el panorama cultural en nuestro país, todavía hay valientes que luchan contra viento y marea por sacar adelante interesantes proyectos como el largometraje "Historias de Lavapiés". Ramón Luque, escritor y director de la película, convierte al multicultural y madrileño barrio de Lavapiés en un escenario de cine con unos protagonistas reales y unas historias con un fuerte trasfondo social. 

"Todo el mundo cabe en un barrio", señala su director, y es que, esta película habla de los encuentros entre vecinos de este barrio de contrastes culturares en el que convivencia produce a veces conflictos, violentos y éticos, aunque en ocasiones prevalece el diálogo y la solidaridad. Con el trasfondo de la crisis, los abusos, los recortes y problemas que nos encontramos en el día a día, los espectadores conocerán las historias que giran entorno a Ernesto (Guillermo Toledo), un profesor cuarentón y algo escéptico que vuelve al colegio a dar clase después de atravesar una mala racha. Allí conocerá a Amanda (Sandra Collantes), una compañera muy luchadora. Juntos se enfrentarán a las particularidades de unos alumnos muy diferentes entre sí. Además, se las tendrá que ver con todo tipo de problemas relacionados con su asistenta y Juan (Rafael Riaño), su mejor amigo, enamorado de una prostituta. También deberá enfrentarse a una "peculiar" invasión en la escalera de su propio domicilio, donde por las noches suele instalarse un misterioso vagabundo (Ramón García del Pomar). Y de fondo, la sombra de un triste asesinato cometido meses atrás.

El pasado martes por la mañana estuvimos con el equipo de "Historias de Lavapiés". Su director, Ramón Luque, y sus protagonistas, Guillermo Toledo, Sandra Collantes, Rafael Riaño, Ramón García del Pomar y Ana Fernández, nos atendieron y con ellos hablamos de esta película cargada de historias cercanas con una ficción tratada al más puro estilo documental. Todos destacaron la brillantez del guión y el enorme proyecto artístico e intelectual de esta película. Además, hablar de cine contribuye a hablar de su crisis y el apaleamiento al que la cultura está sometida en este país, y de ello hablaron, porque la cultura es la base de una sociedad y como señaló Toledo: "La cultura es el espíritu de una sociedad y ahora hay quienes no están dispuestos a tener una sociedad con unos valores y espíritu crítico". 

Su director explicó que el germen de este proyecto tiene que ver con su atracción por este multicultural barrio, siendo un homenaje personal “a Lavapiés y a las grandes y pequeñas historias de los inmigrantes que trabajan en nuestro país”. Un testimonio grabado en diferentes localizaciones de este madrileño distrito de cine cuyas historias dan forma a "una radiografía modesta sobre un barrio como Lavapiés, que existe en muchas partes del mundo, y es un poco un retrato de una realidad que es como la vemos nosotros, siendo un intento de compromiso social, cultural y política que existe en el problema de este barrio de tanta diversidad étnica", señaló Guillermo Toledo.

Los personajes de esta película conviven en un contexto en cuyo fondo se mueve la actualidad más inmediata como los recortes en educación y sanidad. Unos personajes como Ernesto del que Guillermo indicó que se trataba de "un profesor de escuela que cree en otro mundo al que se encuentra en su barrio y en su trabaja, y que poco a poco, según transcurre la película, va abriendo los ojos ante la realidad que le rodea". Junto a él, siempre fiel Juan, interpretado por Rafa, y a quién describe como "una bellísima y muy buena persona. Entrañable, el mejor amigo de Ernesto. Una persona que confía en todo el mundo y que cree que todas las cosas van a cambiar".

"Todos lo que hemos trabajado aquí lo hemos hecho de una forma muy libre, cuando en general no es así porque te imponen las cosas"

Sandra Collantes interpreta a Amanda, una compañera de trabajo de Ernesto. La actriz define a esta profesora de inglés como "una mujer romántica, soñadora, luchadora, con una especia de atracción por Ernesto, conformando un poco la parte romántica de la película". Añade que "al trabajar en un colegio público en el que conviven un montón de problemas, Amanda cree en la educación y en unos valores que contagiará al resto de personajes". Junto a estos, también está Ramón García del Pomar, que da vida a Felipe, un indigente extranjero que no habla español. "Es un indigente a quién le ha tocado vivir ciertas circunstancias. No busca excesivamente amparo y desarrollará un vínculo especial con Ernesto", afirmó Ramón. Un elenco amplio del que también forma parte Ana Fernández: "Mi personaje se llama Mónica y es un personaje muy muy pequeñito que aparece al principio de la peli y que trabaja en una galería de arte", nos dijo muy simpática la actriz minutos antes de rodar su participación en este proyecto.

Conforme a los tiempos que atraviesa el cine en nuestro país, el crear o participar en pequeñas producciones como estás puede resultar de personas valientes o muy valientes. Ramón Luque señaló que "Yo creo que es un proyecto de gente muy valiente, muy inteligente y muy apasionada. Hemos encontrado a unos productores que no están obsesionados con la comercialidad de la película, sino con productores que quieren hacer un testimonio social importante que cuente cosas cotidianas y  cercanas para todos". Por su parte, Sandra destacó que "todos lo que hemos trabajado aquí lo hemos hecho de una forma muy libre, cuando en general no es así porque te imponen las cosas. El pasar de interpretar unos prototipos perfectamente definidos a tener la suerte de retratar unos personajes reales, con sus defectos y sin  una completa perfección en el maquillaje, peluquería o vestuario porque es real". Sim embargo, Toledo apostilló que "para mí es un proyecto enorme en cuanto a nivel intelectual y artístico del término. A veces me he sentado con productores que me han propuesto un proyecto afirmando que será  un pelotazo siendo sólo ese objetivo, sin contar con un guión de por medio, y es que este es la base de una buena película. En este caso, el guión era excepcional y sobre el solo se podía construir un proyecto enorme".

"La cultura es el espíritu de una sociedad y ahora hay quienes no están dispuestos a tener una sociedad con unos valores y espíritu crítico"

Una película que para su director ha sido una experiencia emocionante pese a haber tenido "un rodaje un poco duro, al tratarse de una producción modesta, rodada de manera asociacional, de cooperativa pero durante el cual se ha llevado a cabo una gran libertad creativa e interpretativa", confesó Ramón añadiendo que  "Historias de Lavapiés se trata de "un cine hecho dentro de unas condiciones con las que no se podría hacer otra cosa. Pero es un cine diferente, es un cine social que refleja el día a día en el barrio de Lavapiés, y es que ahora mismo hay muchos directores, actores, guionistas que se buscan la vida de la mejor forma posible".

Con la idea en mente de distribuir la película en salas, a través de modelos online y moverla por diferentes festivales, son conscientes de la cruda situación que atraviesa el cine y el arte en general en nuestro país. Como creadores, como artistas, viven este momento de destrucción cultural con rabia y pena. "A mí me da una pena terrible. Que cierren cines en los que se ven películas en versión original, que en el mundo de la música la gente tenga que sobrevivir trabajando en bares... me entristece enormemente. ¿Qué es un mundo sin cultura? Para mí no es nada, y la gente que esta intentando empezar lo tiene muy complicado. Yo creo que la única manera de solucionarlo es unirse y luchar todos juntos porque en el momento en el que nos separemos se acabé y lo que están intentando es eso, separarnos y enfrentarnos diciendo "No pienses, es malo", confesó Sandra Collantes. Y es que, como bien señaló Ramón "un pueblo sin cultura es un pueblo sin identidad", y si bien el cine "debe conmover, entretener y hacer reflexionar", tal y como señaló el director del film, el comprometido actor madrileño concluyó la entrevista remalcando que "la cultura es el espíritu de una sociedad y ahora hay quienes no están dispuestos a tener una sociedad con unos valores y espíritu crítico".

"Historias de Lavapiés" tiene previsto estrenarse a finales de año. Os mantendremos informados.

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