cine

Cita con... Juan José Campanella

8:11

Foto: EFE
ENTREVISTA POR CRISTINA HERNÁNDEZ

"PRIMERO UNO TIENE QUE CREER QUE PUEDE HACER LAS COSAS PARA LUEGO EMPEZAR A HACERLAS"

Su anterior trabajo es sin duda la obra maestra de una filmografía maravillosa. Juan José Campanella añade un título más totalmente diferente a esta, y es que con 'Futbolín' rompe la convencionalidad de su cine. Se adentra en la animación con la adaptación de un cuento de Roberto Fontanarossa en la que es la primera película en 3D made in Argentina. Hoy llega a nuestras carteleras y ha sido la excusa perfecta para citarnos con él.

'Futbolín' fue la cinta elegida para abrir el pasado Festival de San Sebastián. La primera incursión en el campo de la animación del director de 'El secreto de sus ojos' se estrena hoy en nuestro país en una versión en la que Arturo Valls y Micheller Jener prestan su voz a dos de los protagonistas de esta emocionante historia. El director argentino Juan José Campanella capitanea este proyecto, un trabajo totalmente diferente al resto de sus anteriores películas, y que es además la primera película rodada en 3D en Argentina. 

Campanella, quién nos comentó que después de esta película estará inmerso en la serie de televisión que tiene preparando en EE.UU, nos tiene acostumbrados a regalarnos películas llenas de nostalgia, optimismo, cargadas de intimidad y emotividad, cuya tonalidad te atrapa y te envuelve en la atmósfera recreada para cada historia, en la que la naturalidad de sus actores acentúa el poder embaucador con el que impregna el director cada uno de sus trabajos.  Hoy llega a nuestro país "Futbolín", una cinta cargada de valores y mensajes positivos para los más pequeños, aunque también hace con ella una crítica al negocio del fútbol o inserta vario guiños cinematográficos con los que sacará una sonrisa a los mayores de la familia. Hablamos con él y como sus películas, nos atrapó con su simpatía y su precioso acento.

"Me sentía mucho como Beethoven, y pensé que si él hizo la novena sinfonía sordo, yo tenía que conseguir hacer esta película sin verla"

"Futbolín" es un ejemplo que rompe con el trabajo al que nos tenía acostumbrado. ¿Qué le impulsó a realizar esta incursión en el mundo de la animación?
Siempre me gustó la animación. Mucho, mucho, mucho. No sólo la animación convencional sino cosas checas como Jan Svankmajer. Siempre miré la animación como algo ajeno a mi mundo que yo no iba a poder hacer. Cuando entra el mundo de la computadora se mete un poco en mi mundo, porque yo vengo de trabajar en la postproducción, soy montajista, y con esta incursión lo empiezo a estudiar. En el 2005 ya estaba preparando un prototipo de serie de televisión que mezclaba animación y vivo, y en este momento Gastón Gorali, que es el productor de "Futbolín", me viene con este proyecto. Él había comprado los derechos del cuento de Fontanarossa, que yo conocía muy bien, y me encantó la idea. Me metí de lleno y abandonamos el proyecto de la tele.

¿Notas mucha diferencia entre dirigir un equipo humano de técnicos, de trabajadores de cine más convencional, y dirigir un equipo de gente de animación?
Es un cambio muy grande, porque en cine, aunque sea mal, puedo hacer todos los roles. Yo estudié cine y si un día el sonidista se pone malo puedo hacerlo yo aunque sea peor el resultado que el de otros días. En la animación, por los monitores van pasando números y te preguntas ¿qué está haciendo este tipo? (ríe). Esto se traslada a imagen y la imagen se dirige igual que en una película. La parte más difícil radica en el trabajo con los animadores porque con ellos se habla de actuación pero desde otro lugar, el proceso es igual que con los actores pero con una vuelta de tuerca más. Es decir, primero encarás una escena y nos juntamos en una mesa larga todos los animadores de esta escena y se la explico como si fueran actores. Ellos hacen una primera pasada, un primer esbozo de animación, y una vez recibidos todos los esbozos se hace una segunda pasada de dirección afinando un poco más, todavía dirigiendo actuación. Y es después de otras dos o tres semanas cuando empiezas a especificar más un trabajo diferente al que se haría con un actor como es decirle al animador que levante un poco más la ceja derecha del personaje, ¡todo esto es en blanco y negro y sin texturas! (ríe) La primera toma con texturas y colores llegó a los dos años. Yo decía ya que esto era un aburrimiento total, si alguna vez se iba a ver ... (ríe) Me sentía mucho como Beethoven, y pensé que si él hizo la novena sinfonía sordo, yo tenía que conseguir hacer esta película sin verla (ríe).

La película está enfoca a entretener a un público infantil, pero está cargada de guiños con los que divertir a mayores. ¿Tenías claro desde el principio el que la cinta fuera para un abanico de público un poco abierto?
Sí. Hay algo que me gusta mucho de la animación moderna que es algo que justamente funciona para los adultos. De hecho a mí me está gustando más las películas de animación, sobretodo las de década de los 90, que las películas en vivo. Éstas mantuvieron una cierta magia, muchos guiños para los adultos, y un humor más sofisticado. Además es lo que me sale, me tenía que cuidar mucho de no ser demasiado sarcástico, de no tirarle a chicos pequeños pura ironía, pero tenía claro que quería hacer algo que pudiéramos disfrutar los adultos.

Los ojos de Darín nos han atrapado en muchas de sus películas, pero su voz no se queda corta en atractivo. ¿No pensaste en Ricardo para doblar alguno de los personajes de la película?
(Ríe) Noo, pero porque excepto Pablo Rago que dobla en la versión argentina con quién trabajé mucho con él en "El secreto de sus ojos", en la que Pablo hace del marido de la muerta, y Amadeo, el resto son todos actores con los que no había trabajado. Justamente porque a Eduardo, Guillermo Darela, Ricardo Darín les conozco y conozco muy bien sus voces, no me iban para ninguno de los personajes. Son voces que ya te transmiten algo de alguien mayor que jugadores de fútbol (ríe).

"Mi película favorita de animación es 'Toy Story 2'"

"Futbolín" fue la encargada de abrir el pasado Festival de San Sebastián, "Up" hace unos años el Festival de Cannes. ¿Crees que se ve el cine de animación con otros ojos? ¿Crees que este género está ahora en auge?
Sí, lo que todavía tenemos que romper es que sólo Pixar y Dreamworks lo pueden hacer a ese nivel. Esa la intención de este grupo de españoles y de argentinos, de tratar de hacer algo que rompiese este prejuicio porque te juro que es verdad, que existen compradores, productores y exhibidores públicos. Yo puedo garantizar que "Futbolín" se estrena a la vez que "Lluvia de albóndigas" y estoy seguro que irán más a la última porque es de Hollywood. Veremos qué pasa la semana siguiente cuando entre a funcionar el boca en boca, pero existe este prejuicio, y así como yo nunca, jamás, apelo a la carta nacionalista de "vengan a vernos porque es nuestra", también espero que no funcione lo contrario, que no vengan a vernos porque es nuestra. Esa es la que pido, que la juzguen como película. En Argentina la película fue un golazo porque los chicos no entienden si es argentina o yanqui, pero tal y como ocurre en mi país, en España ocurre lo mismo: hacer una película del país siempre va en contra y no a favor.

¿Por qué hacer dos versiones de la cinta, una española y otra argentina?
Porque los destinatarios son los niños. Yo como adulto sé cómo hablan los españoles y los españoles como hablan los argentinos, pero el cine de animación se presta mucho a la sincro de la boca, cuyos movimientos son una síntesis, pero los niños se quedarían fuera porque no sé si saben que es un equipo de morondanga (ríe). La versión española es una versión original también pero adaptada. Nos quedamos con las voces del loco y del equipo, y esta versión tiene unos hallazgos de humor que me encantan que no tiene la otra versión.

¿Te planteas hacer una segunda parte?
Mi película favorita de animación, antes que esta (ríe), es "Toy Story 2", que es una segunda parte. La cuestión es tomarse el tiempo y que la segunda parte tenga una justificación de conflicto y de objetivo emocional importante, sino empieza a ser como capítulos de una serie, y eso me daría mucha pena que me ocurriera. Trataré de ejercer mi pequeño porcentaje de propiedad intelectual de esto para que no ocurra.


"...como te vas a morir de hambre siendo ingeniera o cineasta ya los padres no te rompen las pelotas como antes y dicen que estudie lo que quiera porque se va a morir de hambre igual"

Además de contar una historia de amistad, la película también tiene un trasfondo que critica el negocio del fútbol, el dinero que mueve éste. ¿No le parece que está crítica podría no haber gustado al público?
La verdad es que nunca pienso si al público le va a gustar o no el tema de la película. El tema lo elijo por voluntad propia, de hecho si te describo "El hijo de la novia" vos me vas a decir que es una película que no la va a querer ir ver nadie. En realidad muchos productores pensaron lo mismo y constó mucho hacerla (ríe). De alguna manera, esto que se menciona de la comercialización del fútbol y de los ídolos que se generan casi de laboratorio es algo que ocurre en todas las artes, especialmente en la música, en el cine y en la literatura.

Hemos señalado la crítica al negocio del fútbol, pero también cabe destacar la multitud valores y mensajes que tiene esta historia. Uno de ellos es el creer en lo imposible, el creer en uno mismo para lograr tus sueños. ¿A sido este el motor que le ha llevado a realizar las películas que forman su filmografía? 
Siempre.  Yo creo que esto de creer para ver me gusta mucho y creo que es verdad para la vida de uno, especialmente para los que elegimos medios de vida que no son convencionales. Quizás ahora todas estas cosas son mucho más aceptadas, como te vas a morir de hambre siendo ingeniera o cineasta ya los padres no te rompen las pelotas como antes y dicen que estudie lo que quiera porque se va a morir de hambre igual (ríe), pero creo que primero uno tiene que creer que puede hacer las cosas para luego empezar hacerlas, y esta creencia tiene que ser fuerte cuando las cosas se ponen difícil, porque hay momentos en los que tambaleas.

Y para terminar, ¿qué proyectos tiene en mente Campanella?
Después de "Futbolín" hice una obra de teatro y un programa de televisión en EE.UU así que estoy un poco cansado. Me voy de vacaciones ahora en enero y después empezamos a escribir con Eduardo Sateri un guión. Se está disipando la neblina sobre un proyecto y quizás para el 2015 estará proyecto para firmar... pero en vivo, será en vivo (ríe).

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